Incentivos

Publicado en La Nación el 28 junio, 1999
Categoría: Artículos
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Si da lo mismo hacer algo que es difícil o no hacerlo, la respuesta económica será no hacerlo. De aquí se puede deducir que para hacer algo difícil, habrá que introducir un elemento que haga deseable hacerlo. Un medio para lograrlo son los así llamados incentivos. Por ejemplo, las comisiones que se pagan a los vendedores, son incentivos. También incentiva la forma de pago según la cual a un trabajador se le paga por pieza producida .

He visto operar incentivos donde al grupo de trabajo se le asigna una suma si logran producir tal volumen de bienes y luego el reparto entre sus miembros , lo hace el mismo grupo. También he visto grupos a los cuales se les plantea el reto de que parte o el total de lo que logren reducir en gastos de mano de obra se le entrega al grupo para su reparto. Esto conduce a que el grupo de ochose empiece a preguntar si podría hacer el mismo trabajo con siete o con seis.Y la verdad es que seis o siete personas entusiastaspueden en muchos casos hacer el trabajo de ocho que realizaban el trabajo sin gran afán .

Muchos de los incentivos en las empresas, constituyen gastos. Cuando lo que se gasta es menor que la mejora que se obtiene en el ingreso, por ejemplo en forma de reducción de costos o aumento de la producción, el incentivo tiene sentido desde el punto de vista económico.Pero también he visto incentivar a grupos de trabajo con medios que no implican costo. Por ejemplo, a un grupose le puede ofrecer que si logran sostener tal o cual meta de producción, se les mejorará el equipo con el cual trabajan, o el ambiente físico del cual disponen. En este caso, de lo que se está hablando es de hacer una inversión no de incurrir en un costo.

Puede constituir también un incentivo el que a un grupo se le señale una determinada cuota de producción semanal y se le proponga que cuando la hubieran alcanzado, podrían dejar de trabajar.Ese grupo podría organizarse de manera que al trabajar con mayor eficiencia y más horas cada día, pudieran obtener la tarde del viernes libre . En este caso, cuando las personas valoran mucho el tiempo libre, ese es un incentivo muy poderoso. Mi maestra de escuela lo utilizaba a veces en la última hora de clase. Quienes lograban hacer determinado ejercicio en menos tiempo, podían irse para la casa . Para mí, era un incentivo más impactante que una buena calificación o un elogio.Hace un tiempo supe de su aplicación en una empresa y de la explicación de por qué lo habían suspendido,la cual nunca compartí : “los empleados se estaban yendo muy temprano” .

Una vez experimenté también una de esas aparentes sinrazones ligadas a incentivos. Una empresa tenía un turno nocturno de 10 de la noche a 4 de la mañana . Cuando se mejoró la tecnología era posible hacer el mismo trabajo, con el mismo ingreso, entre las 8 de la noche y las 2 de la mañana .Sin embargo, los trabajadores hacían lo imposible para no terminar a las 2 sino a las 4 ¿ Por qué ? Tenían el ritual de encontrarse con otros trabajadores del ramo y esperar el amanecer en un bar o un café . Salir tan temprano como la nueva tecnología lo permitía les estropeaba su rato de bohemia .

Lo que incentiva a unos no incentiva a otros. El incentivo ideal sería el que se refiere a elementos que el presunto incentivado valora . La empresa virtual que permite que sus componentes realicen el trabajo desde donde quieran y con el horario que quieran, plantea un incentivo interesante. Se puede trabajar en casa o en el campo, por la mañana o por la noche. Y eso para algunos representa un incentivo. Al igual que dicen que Churchill durante los aciagos días de la guerra, valoraba el poder trabajar varias horas en su cama antes del baño … y antes del primer whiskydel día.

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