Previsión

Publicado en La Nación el 21 junio, 1999
Categoría: Responsabilidad
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La acción efectiva, en las empresas y en las personas, demanda que se tenga una visión de cómo podría ser el futuro y que se formulen y ejecuten planesal respecto ¿ Por qué no somos más previsores ?La imprevisión quizá tenga conexión con la forma cómo percibimos. En primer lugar, si somos ignorantes sobre una determinada materia, podemos percibir los hechos pero no tendrán significado. Si alguien ignora que la gasolina es explosiva, al percibir una llama cerca de un recipiente con gasolina, percibirá el hecho pero no le dará el significado de peligro que tiene . Lo mismo ocurre con algunos síntomas de enfermedad que pueden ser desdeñados por un paciente ignorante pero no por un paciente juicioso . También nos traiciona nuestra forma de percibir debido a que tenemos más habilidad para percibir cambios. Usualmente no vemos la casa del vecino de enfrente. Imaginamos que está ahí y lo que creemos que es una percepción es un recuerdo. Excepto cuando la pintan o le cambian algo en su fachada. Cuando un problema surge de pronto nos obliga a reaccionar. En cambio el problema que se va gestando a paso lento y silencioso, se escapa de nuestra percepción y sólo se nos hace presente cuando hace crisis, cuando ya no hay remedio, después de haber presenciado su avance casi imperceptible .

Pero además, en todo problema de imprevisión, creo que hay algunos autoengaños que nos hacemos. Una primera trampa es la desesperanza que se puede formular con la frase “de nada sirve lo que hagamos”. Y como hacer tiene un costo, entonces no hacemos nada . Otra de las trampas es la creencia de que las cosas saldrán como deseamos y entonces da lo mismo hacer que no hacer. La otra trampa es esperar que una hada madrina o cualquier otro elemento mágico, nos resolverá el problema. Finalmente, existe la trampa de la posposición la cual consiste en pensar que da lo mismo empezar la solución hoy o mañana . Y como la canción dice queel mañana nunca llega, la solución no la emprendemos nunca .

Estos autoengaños me recuerdan algo que leí, sobre el hecho de que los ratones que eran perseguidos por un gato, secretaban endorfinas, que son anestésicos naturales cuya función compasiva es hacer su muerte menos dolorosa . Algunos problemas nos resultan tanatemorizantescomo lo es un gato para un ratón. Tal vez nuestra compasiva naturaleza nos anestesia con unas endorfinas psicológicas, lo cual a corto plazo, reduce nuestras preocupaciones, pero a largo plazo nos mete en problemas mayores. Tal vez la función de esas endorfinas psicológicas sea evitar nuestro pánico, para luego, con más presencia de ánimo, iniciar la toma de decisiones, pero nuestra comodonería hace que convirtamos la anestesia temporal en una anestesia permanente.

¿ Cómo defendernos de estas deficiencias de nuestro pensamiento y de nuestra manera de accionar ?En primer lugar es importante mantener un permanente ejercicio de darnos cuenta de cuándo estamos utilizando anestésicos para no entrarle a la solución de un asunto.También a base de atención, podemos ser capaces de descubrir cuáles son las situaciones que por resultarnos muy abrumadoras, nos llevan a utilizar esos anestésicos .

Hay que hacer pronósticos y tomarlos en serio. Ya sabemos que con alta probabilidad van a fallarpero si apuntan en la dirección correcta son útiles.

A nadie le gusta hacer un aterrizaje de emergencia, pero si el pronóstico es que el combustible no alcanza para llegar, lo mejor es ir buscando el mejor sitio . También es importante recibirretroalimentación. Algunos de los autoengaños se sostienen porque apenas sí los comentamos con nosotros mismos. Un amigo, un cónyuge conquien comentáramos esas cosas podría sacudirnos con sus comentarios. No querer consultar nisometer a examen lo que estamos pensando sobre situaciones problemáticas que nos afectan podría ser un doble engaño.

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