Liberar el pensamiento

Publicado en La Nación el 7 junio, 1999
Categoría: Artículos
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El “clima” que impera en una empresa -o en una familia- puede ser propicio a la creatividad o puede anular todo intento creativo. La creatividad estará ausente ahí donde el ejercicio de la autoridad esté conectado con el temor, donde las personas aborrezcan el riesgo, donde equivocarse esté altamente penalizado, donde el temor al ridículo sea muy elevado, como por ejemplo en los ambientes donde el choteo es intenso, difundido y mordaz.

Un psicólogo norteamericano llamado Alex Osborn, hace unos 50 años observó grupos de trabajo que tenían el encargo de producir ideas. Reconoció dos funciones mentales básicas para realizar ese trabajo. Una es la generación de ideas. Otra, la evaluación de las ideas que se produce. Sus observaciones le llevaron a formular la hipótesis de que cuando ambas funciones mentales se ejercen simultáneamente, el número de ideas generadas es menor. Algo así como lo que ocurriría si a la vez que aceleramos un auto, activamos el freno . Entonces diseñó un instrumento que hoy es conocido hasta por los escolares, pero que muchas personas de generaciones anteriores, no conocen.El instrumento ha recibido el nombre original de “brainstorming”, el cual ha sido traducido por torbellino, tormenta o lluviade ideas.

El propósito del instrumento es separar el proceso de ideación del proceso de evaluación de ideas. Por tanto, la primera regla consiste en quequeda prohibida toda crítica verbal o no verbal y el enjuiciamiento de ideas. En efecto, una persona que ante un reto o ante la necesidad de producir ideas, fuera internamente buscándole “peros” a las ideas que van viniendo a su mente, terminará secando su fuente. La fuente , descubrirá muy pronto que está metida en una misión imposible y quecada idea que produce se ve “traboneada” por un pero y entonces abandona el juego. Y si esto ocurre con el enjuiciamiento de las ideas propias,con mayor razón ocurre con el enjuiciamiento que otros hacen de las nuestras, porque a la frustración de no lograr sacarlas adelante, se une el resentimiento que nos da verlasrecibir el “trabonazo” de un grupo al cual vamos imaginando como un muro insalvable .Una idea puede ser criticada verbalmenteo corporalmente con un gesto, con un cambio de posición o con un ruido.

La segunda regla que Osborn propone es la de acoger con beneplácito el vuelo libre de la imaginación. Se trata aquí de dejar que la imaginación vaya en cualquier dirección. Si estamos dando ideas sobre cómo mejorar la silla, se puede hablar tanto de materiales, como de partes, como de formas, como se podría también admitir ideas que cuestionaran la necesidad de una silla . Podríamos hablar desillas flotantes, colgantes, con patas materiales, con patas de levitación magnética ohidráulica . El mejor ejemplo de vuelo libre de la imaginación, me parece lo que ocurre cuando un grupo de amigos cuenta chistes: no hay un orden a seguir. Se puede saltar del tema de loras al de soldados, y de ahí al de psiquiatras, en ausencia total de orden .

La tercera regla consiste en que se aprecia más la cantidad que la calidad de las ideas. Preocupados por la calidad , los grupos y las personas producen menos ideas. Como prueba imagínese que su jefe le plantea un asunto y le pide quele de una buena idea y lo previene de que tenga mucho cuidado de no darle ideas que no sean excelentes “!Cuidadito con salir con alguna tontería !” . Eso bastaría para que Ud. pasara todo el fin de semana en busca de una idea excelente la cual no surgirá . EstaráUd. apretando a la vez el acelerador y el freno,y así nadie puede producir nada. En cambio cuando primero tratamos de producir la mayor cantidad de ideas y dejamos su evaluación para otro momento, podemos estar seguros de que entre tanta idea, habrá algunas que no sean efectivas, pero quizá queden algunas bellas perlas .

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