Buen humor

Publicado en La Nación el 22 febrero, 1999
Categoría: Artículos
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Nos reímos y sentimos una revitalización parecida a la que nos produceuna ducha . Entiendo que esto es así porque al reírnos nuestro organismo secreta endorfinas, lo cual también hace cuando practicamos ejercicios aeróbicos. Las endorfinas son anestésicos naturales y se las denomina genéricamente “hormonas del placer”. De ahí la sensación de bienestar que producen .

He pensado que las endorfinas también tienen que ver con el pensamiento creativo, tanto por haber encontrado muchas vecessoluciones nuevas a algún problema,mientras practicaba ejercicios aeróbicos, como por haber percibido en mi trabajo con grupos, que los problemas encuentran mejores soluciones cuando hay una atmósfera de buen humor.

El pensamiento creativo representa una discontinuidad, un cambio de dirección, con respecto al pensamiento que lo antecede . Cuando Franklin -según cuentan-hastiado de tener unos anteojos para mirar de cerca y otros para ver lo que está más lejos, decide partir a la mitad los cuatro lentes e inventa los bifocales, da un salto desde el problema, en una dirección no pensada .Eso mismo es lo que hace gracioso un chiste. En la primera parte, uno se forma una idea de qué es lo que sigue. Mas cuando el desenlace va en otra dirección, eso resulta gracioso a nuestra mente . Veamos. Winston Churchill está sirviéndose café en una sobremesa al lado de una dama. La dama le lanza esta pulla: “Winston: si yo fuera su esposa, le pondría veneno a su café” . Y él, la mira detenidamente y le responde “Querida señora: si Ud. fuera mi esposa, yo me lo bebería “ .

En un grupo de trabajo es valiosa la participación de quienes aportan información, organizan el trabajo, alientan al grupo en las dificultades y sin duda, de aquellas personas que saben poner notas de buen humor . El buen humor no necesariamente es contar chistes. Un buen chiste es un aporte de humor, pero no es la única forma de hacerlo. Tampoco es humor, la broma compulsiva. El bromista, el que se asigna a sí mismo el papel de bufón del grupo, más bien puede causar un efecto distractor. Desde luego, tampoco estamos propiciando la mordacidad, la cual puede mover a la risa, pero tiene efectos destructivos sobre el grupo. De lo que estamos hablando más bien es de lo que comúnmente se denomina la “salida oportuna” . La “salida oportuna” y la risa que la sigue, tienen ese efecto renovador sobre la energía del grupo.

Para que en un grupo exista la posibilidad de las “salidas oportunas”, la atmósfera tiene que ser de confianza. En una situación de poca confianza o en el extremo, en una situación de represión, puede surgir el chiste subversivo, pero nunca la salida oportuna. Profesores, padres, jefes, podrían tomar como indicador del bienestar del grupo y de lo propicio de la atmósfera, el que sus alumnos, hijos y colaboradores, sientan la libertad de ejercitar su buen humor y su ingenio.Si para hacer la broma o para reírse con soltura hay que esperar a que la figura de autoridad se ausente, mal asunto. La alegría y la jovialidad han de ser parte de un buen clima de trabajo. Así el trabajo podrá ser jocundo, literalmente trabajo y juego a la vez .

La risa es propia del ser humano. Pienso que por eso nos acerca. Al ser un rasgo distintivo, en la risa del otro encontramos algo muy nuestro, muy familiar. Como cuando en una novela extranjera encontramos el nombre de nuestro país o cuando en un sitio lejano y extraño vemos a alguien conocido.Para producir algo en un grupo de trabajo, necesitamos partir de algo en común. El humor podría ser uno de esos puntos de partida. Quizá sería válido, parafraseando , afirmar que “grupo que ríe unido, permanece unido”.

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