Te lo dije

Publicado en La Nación el 14 diciembre, 1998
Categoría: Aprendizaje
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Uno de los rasgos de quien desempeña la función de jefe ,padre ymaestro,es adoptar una actitud constructiva cuando algo le sale mal al colaborador, al hijo o al discípulo. En contraste, con frecuencia , el mal resultado debe enfrentar también el intento de culpabilización, la actitud de juez, de quien está llamado a apoyar y a desarrollar .Ninguna expresión sintetiza mejor la condena, la culpabilización, la censura acre que el“ ! Te lo dije ! “ .

La expresión no intenta sólo recordar el hecho de que en su momento manifestamos nuestro punto de vista distinto al del hijo o al del colaborador. De lo que se trata no es de registrar que había una discrepancia, sino que hay una energía de crueldad en ella, la cual podría llevar a quien la recibe, a interpretarla como “ ! Qué bueno que te salió mal ! ” . Y aunque no hubiera crueldad en la expresión, siempre parece que tiene un afán de castigar en el momento de mayor sensibilidad, esto es, cuando quien metió la pata, también sufre y se reprocha por el error cometido .

Podría pensarse que quien anda por ahí diciendo “!Te lo dijel!” se ufanapor suclarividencia, y su expresión se podría leer como“ Me alegro de haber visto el futuro… aunque eso haya tenido malas consecuencias para tí . “

El pasado no es modificable. Da lo mismo que se trate de algo que ocurrió hace un minuto o de algo que ocurrió hace diez años. Ya el sujeto no puede hacer nada al respecto. Entonces de qué le sirve a quien yerra que alguien se encarame en el pedestal verbal del “te lo dije”. Podría pensarse que el jefe o el maestro que utilizan esa expresión, tienenla finalidad de aumentar su credibilidad para que la próxima vez que profiera una advertencia, se le ponga más atención.Y esto nos conduce a preguntarnos si parte de la energía del “te lo dije” no proviene delautoritarismo ofendido .Las consecuencias de que elcolaborador o el discípulo se dobleguen,son la anulación de su iniciativa, de su espíritu de exploración, de su creatividad. Después de muchos “te lo dije”, llegaríamos a la dependencia por un lado y al autoritarismo exaltado, por el otro.

No puede negarse que muchos de los esfuerzos, funcionales o no, de corregir al otro, están inspirados en un sano afán por provocar una mejora en su desempeño ¿Qué hacemos entonces con ese sano afán para no convertirlos en el contraproducente “te lo dije”?Primero, hay que dejar que se enfríe el asunto. Muchos de los mensajes bien intencionados que se dirigen a quien cometió un error, se los enviamos en el momento inoportuno, cuando el sujeto se encuentra en situación de vergüenza, de temor o de ira y su defensividad está exacerbada .Luego hay que reconocer que es preferible hacer reflexionar al sujeto que echarle un sermón sobre cómo debió haber actuado. Si se lo ayuda a ir paso a paso sobre el proceso de decisión que siguió, sobre los objetivos que tenía, sobre los supuestos en que basó su acción, estamos promoviendo un aprendizaje . Si es que nos interesa asegurarnos de que la próxima vez va a considerar las razones que le demos , podríamos ir más allá y ayudarle para que explore cómo procesó las razones que le habíamos dado. Lo interesante aquí no es por qué no atendió lo que dijo tal o cualpersona sino cómo procesó sus argumentos.

Un policía de tránsito quehace un parte por una falta de circulación puede ser totalmente frío. Puede pronunciar un sermón. Puede hasta ofender la sensibilidad del infractor. El no está interesado en construir un vínculo con el conductor, pero el jefe, el maestro, el padre, cuyo éxito depende de establecer y mantener un vínculo de comunicación con el colaborador, el discípulo o el hijo, deberían esmerarse para que el aprendizaje no sea un tortuoso camino en el cual vayan quedando jirones de autoestima .

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