Vocación

Publicado en La Nación el 5 octubre, 1998
Categoría: Artículos
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Hace unas semanas en esta columna, mientras discurría sobre lo que vale la penasentí que habría sido oportuno tocar el tema de la vocación . Hoy se le llegó la hora .

La etimología de “vocación” es llamado. Desde ese punto de vista, podríamos afirmar que la vocación de cada uno es aquéllo para lo cual fue llamado.Unos se sienten llamados desde muy alto. Sienten que Alguien los llama. Pero como eso son palabras mayores, vamos a examinar en qué consiste el llamado de quienes no se sienten llamados desde tan arriba .

Una aspiración razonable es encontrar una ocupación en la cual se cumpla con la vocación. Podríamos decir que alguien ha “encontrado su vocación”, cuanto trabaja en algo que le da mucha satisfacción . Esa satisfacción, generalmente se debe a que el trabajo demanda destrezas que la persona tieney que los productos del trabajo, satisfacen valores de esa persona, de manera que siente que con su trabajo está haciendo algo que considera bueno o deseable . “Búscate un trabajo que te guste y así no sentirás que has trabajado” . Todos hemos trabajado en ocupaciones que no nos gustan. Entonces se desarrolla una ansiedad que podría describirse con la frase “es que se me perdieron las cinco”, por que las personas se pasan toda la tarde esperando que sea la hora de salida . En cambio el tiempo vuela cuando estamos dedicados a una actividad que nos complace . La coincidencia ideal es quenuestro trabajo sea nuestro pasatiempo .

Tenemos unas destrezas y unos gustos inscritos muy dentro de nosotros. La profesión que elijamos o el trabajo en el cualnos ocupemos deben coincidir con esas destrezas y gustos.No imaginamos a una persona introvertida dedicada a las ventas. Tampoco imaginamos a alguien que no tolera la ambigüedad, ocupado en una investigación donde no sólo no se sabe a qué resultados se llegará, sino tampocosi el camino que se siguees un callejón sin salida . Tampoco imaginamos a un profesional de la salud que no tenga sensibilidad por el sufrimiento ajeno o que no se sienta gratificado al aliviar a un semejante .

La ocupación, la carrera, no tienen por qué ser estáticas. Son dinámicas. Las personas pasan de unos puestos a otros, aun dentro de una determinada profesión . No es lo mismo ser ingeniero de campo que ser jefe de ingenieros o ser consultor en ingeniería . En estos tiempos de cambio y competencia, se está haciendo más y más frecuente la necesidad del reciclaje profesional: el químico industrial a quien de pronto las circunstancias lo sacan de su laboratorio y lo llaman a convertirse engerente de producción o en asesor técnico de los clientes . La vida en las empresas muchas veces llama a personas de diferentes profesiones a asumir posiciones gerenciales :el abogado que de presidente de la junta directiva pasa a ser presidente ejecutivo de la empresa. O el ingeniero agrónomo que recorrió el escalafón de ventas y desde el puesto de vendedorse vió al cabo de los años convertido en gerente de mercadeo .

El graduado universitario haría bien en romper los condicionamientos que su profesión le plantea y ejercerla con entusiasmo y con la mente abierta al llamado que pueda surgir. No se trata de ver dónde calienta más el sol en términos de ingreso, se trata de mantenerse abierto a escuchar el llamado de las destrezas, las cuales se van revelando con el reto que nos plantean las necesidades.Puestos en una determinada situación, podríamos descubrir destrezas inéditas. También hay que mantenerse abierto al llamado de los gustos ¿ Cómo se puede saberque no nos gustaría un puesto en que hubiera que resolver problemas a los clientes si nunca lo hemos desempeñado ?. Y finalmente, sintonizar con la ética, prestarle atención a nuestros valores de manera que pudiéramos percibir cuándo esas nociones de lo que es bueno o deseable, suscitan en nosotros la aspiración de desarrollar determinadas actividades .

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