Delegación

Publicado en La Nación el 26 septiembre, 1998
Categoría: Artículos

A menos que hagamos sólo unas pocas cosas muy elementales, siempre necesitamos de otros para completar nuestro trabajo. En el momento en que las horas laborales del día no alcanzan para hacer todo lo que hay que hacer, surge la necesidad de la delegación , la cual plantea algunos problemas serios.

En primer lugar la delegación es una autorización al delegado, para que se equivoque a nombre de quien le da el mandato. Se dice en los textos clásicos de administración, que se delega la autoridad, pero no se delega la responsabilidad. Esto significa que cuando un jefe le hace un encargo a un colaborador, le está dando un poco de su autoridad para que haga cosas a nombre suyo. Pero si el colaborador comete un error, el jefe no podrá excusarse ante su superior, diciendo que las cosas salieron mal a causa del error del colaborador . Aunque alguien haga parte del trabajo a nombre del jefe, éste tiene la responsabilidad por los errores que se cometan . Es un rasgo de madurez personal el estar dispuesto a respaldar al delegado ante las consecuencias de sus errores . Esto es lo que lleva a muchos jefes a no delegar, con lo cual se llenan de trabajo y de stress y causan frustración a sus colaboradores.

La importancia de delegar es que quien delega pueda dedicar el tiempo que así libera,a otras actividades en las que tiene ventajas . Si un jefe de vendedores, sale también a vender, ¿ Quién está pensando en nuevos argumentos de venta, en nuevas rutas, en promociones, quién atiende las quejas serias o las sugerenciasde los clientes ?Se dice que muchos no delegan, precisamente para pasarse muy ocupados con cosas operativas y no tener que enfrentar esas otras que son mucho más complejas y mucho más importantes.

Quien delega tiene que aceptar el riesgo. El riesgo ocurre, no sólo en las empresas donde la delegación es formal, donde hay descripciones de tareas y organigramas muy bonitos. También ocurre cuando enviamos un mensaje con alguien o cuando hacemos el encargo de que nos compren un determinado objeto .

Delegar no es simplemente encargarle algo a alguien. Hay que decirle con claridad qué es lo que se considera un resultado excelente.Hay que proveer los recursos y el apoyo requeridos. Hay que indagar cómo marcha el trabajo.

Un serio obstáculo para la delegación es que todos tenemos nuestra manera de hacer las cosas y con el tiempo, nos vamos creyendo el cuento de que esa es la mejor manera de hacerlas. Entonces cuando delegamos, no sólo queremos que nuestro colaborador obtenga el resultadoque esperamos sino que además lo haga como nosotros lo hacemos. El deseo de que los colaboradores fuerannuestros “dobles” es lo que lleva a muchas fricciones en el trabajo …Si sólo creyéramos que de verdad“ hay muchas formas de matar pulgas”, dejaríamos de estar mirando por encima del hombro de nuestro colaborador para ver cómo está haciendo las cosas .

Hay también una razón ética que obliga a delegar: las personas se desarrollan haciendo . Si alguien acapara toda la acción importante,le quitaa sus colaboradores la oportunidad de aprender, de enfrentar retos, de mejorar sus destrezas .

Esta razón ética, tiene una semejanza con un concepto de mayor rango que es el principio de subsidiariedad, el cual dice que el estado debería realizar funciones sólo en el tanto éstas no pudieran ser realizadas por personas privadas .Donde no se respetara ese principio y el estado fuera penetrando en la esfera de acción de las personas privadas, éstas verían menoscabada su posibilidad de desarrollarse a través del ejercicio de su autonomía y de la práctica de la responsabilidad.Eso mismo hace el jefe que no delega o que sólo delega encargos simples, mecánicos, sin trascendencia .

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