Aumentar la confianza

Publicado en La Nación el 4 mayo, 1998
Categoría: Convivencia
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Para trabajar en equipo se necesita una buena comunicación. A la vez, el trabajo en equipo va dando lugar a un mejoramiento de la calidad de la comunicación. Para que ocurra una buena comunicación, es necesario que exista un buen nivel de confianza. Y en la otra dirección, una buena comunicación mejora la confianza.Los vértices del triángulo equipo-comunicación-confianza están unidos cada uno con el otro en ambas direcciones.

Se necesita tiempo para mejorar la confianza. No progresaremos mucho en mejorarla con quien nos vemos sólo en el elevador y con quien sólo podemos intercambiar la consabida pregunta, acompañada a continuación de nuestrarespuesta sugerida: “¿Cómo vas? ¿Pura vida ?”

También se necesitan situaciones de contacto. ¡ Cómo vamos a construir confianza con el jefe si para hablar con él hay que pedirle una cita ! En cambio hay muchas ocasiones de contacto personal si el jefe practica la “ gerencia de pasillos”, esto es si siempre está visible, si cuando tiene que hablar con un colaborador viene a visitarlo a su puesto de trabajo, si se le suele encontrar en la fuente de agua, en el baño o en la soda.

La buena comunicación, mejora la confianza. Cuanto más sentido, cuanto más contenido tengan los mensajes que intercambiamos, más progresaremos en el mejoramiento de la confianza. Pero con frecuencia más bien recurrimos a un conjunto de temas vacíos sobre los cuales nos podemos pasar hablando horas enteras sin ningún progreso. Hablamos y hablamos de fútbol, de la última jugadilla polítiquera, de robos y asaltos o del clima,sin que ese contacto epidérmico nos acerque . Una buena comunicación nos moviliza. Nos acerca o nos aleja. Nos reta, nos angustia. Nos da placer o nos da tristeza . En cambio los temas vacíos son vías de escape para tener una comunicación segura, sin riesgo de darnos a conocer y sin posibilidad de acercarnos.

La buena comunicación se puede dar espontáneamente. Pero también se puede inducir. En los talleres de formación de equipos, se plantean ejercicios que tienen por finalidad producir una experiencia con esa comunicación llena de sentido. Los participantes se maravillan de cómo se puede en una hora llegar a acercarse a los compañeros más que a través de varios años de convivencia laboral.

Si queremos construir confianza a través de la comunicación, hay que arriesgarse. Darse a ver. Darse a conocer . Hay que hablar más de lo que sentimos, que de lo que pensamos. Más de lo que queremos,que de lo que sabemos . Más de lo que nos gusta hacer con el tiempo libre,que de las principales jugadas del partido de ayer. Más de las ilusiones,que del “chuzo de forraner “ que recién vimos . Más de nuestros temores,que del desbarajuste del tránsito. Más de nuestros valores,que de las alzas de precios. Es difícil hacerlo. Propóngalo a sus compañeros y verá risillas, escuchará bromitas y cuchufletas. Nada extraño. Son las manifestaciones de que nos estamos sintiendo incómodos con algo que nos saca de la seguridad habitual y queremos entonces que no se continúe con la propuesta o nos queremos dar aliento para meternos en el ejercicio, como quien se da valor a sí mismo cuando transita por un sitio que le produce temor.

También nos hacen confiables la lealtad, la veracidad, la franqueza prudente, la discreción, la capacidad de escuchar. Y la consecuencia contraria tienen el egoísmo, la mentira, el “batear”, el excesivo afán por convencer. Hablemos de lo que llevamos construido en cuanto a confianza: hagámosles saber a aquéllos en quienes confiamos, que confiamos en ellos y en qué específicamente. Eso realimenta la confianza. Hablemos de lo que nos une. También se crea confianza hablando de lo que nos separa, pero esto es para una etapa posterior. Empecemos por lo primero.

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