PENSAMIENTO CRITICO

Publicado en La Nación el 10 noviembre, 1997
Categoría: Artículos
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Las cosas no son lo que parecen. La malaria, transmitida por un zancudo, adquirió su nombre derivado de una frase italiana que significa “mal aire”, porque se creía que se transmitía por las emanaciones de los pantanos.Lister revolucionó la práctica de la cirugía cuando descubrió que las infecciones post-quirúrgicas eran evitables. Los hermanos Wright, se atrevieron, contra la opinión de los expertos a creer que era posible que un cuerpo más pesado que el aire, alzara vuelo. Los economistas han demostrado que un país que se encierra dentro de sí mismo para protegerse comercialmente de otros países, se hace más pobre.La diferencia entre lo que pudiéramos llamar la sabiduría convencional -entre lo que parece y es compartido por muchos- y la ciencia, es el pensamiento crítico.

Ignorar, carecer de una explicación, es una situación desagradable. Queremos saber, queremos tener certezas, queremos encontrarle explicaciones a lo que ocurre, y esa necesidad a veces nos lleva a “agarrarnos” de la primera explicación que surja.En esto somos como el policía que investiga un crimen. Para él el encontrar un culpable se llega a convertir en una obsesión. En cambio el juez es más crítico. Los procesos penales parten de la inocencia del acusado y sólo cuando la culpabilidad se demuestra a satisfacción del juez, se deja de pensar que el acusado es inocente.

El pensamiento crítico es una herramienta para acercarnos a la verdad . Es un esfuerzo para pasar de unas explicaciones a otras más efectivas. Entre el primitivo que piensa que un rayo es manifestación de la ira de los dioses y quien piensa que es una chispa eléctrica que hace estallar el aire a su paso, hay una gran diferencia.

El pensamiento crítico nos libera. Nos sirve para combatir creencias. Una creencia equivocada nos ata. Reduce nuestra capacidad de cambiar el mundo. Nadie pondría un pararrayos si creyera que de esa manera estaría desafiando a los dioses. Sirve el pensamiento crítico para independizarnos de las ideologías. Quien se matricula en una determinada ideología -liberalismo, socialismo, feminismo, consumismo- pierde libertad. Se ofrece para ser domesticado. Nos libera también de los productos de nuestra imaginación. Con una palangana, un ruco y un palo, podemos imaginarnos nuevos quijotes, si no criticamos nuestra propia percepción de las cosas. La luna no es de queso .

Pensamos por ejemplo, que con sólo que nos subieran el sueldo, tendríamos más entusiasmo por el trabajo. Que con sólo que estuviéramos más tiempo con nuestros hijos, nos comunicaríamos mejor. Que con sólo que cambiara el presidente o el partido en el gobierno, mejorarían las cosas. Que con este candidato, tan sonriente y de buena estampa, el futuro está asegurado. Las cosas no son tan simples. Una causa no conduce a un solo efecto. La naturaleza es mucho más compleja. Varias causas tienen varios efectos, de manera que una forma juiciosa de proceder es considerar que todo depende de todo. Que el entusiasmo de los trabajadores depende de los jefes, de los sueldos, del ambiente físico, de la época del año, de cómo le vaya a la selección de fútbol. Y que todo eso no sólo afecta al entusiasmo sino también a sus horas de sueño, a la ingesta de alcohol, a los accidentes de tránsito y a la procreación .

Se mejora la capacidad de pensamiento crítico si se conocen muchos fenómenos. La educación, al ponernos en contacto con teorías y conocimientos nos quita ingenuidad. También el proceso de maduración personal nos va haciendo valorar la actitud de “no chuparnos el dedo” y nos lleva a mantener una sana desconfianza con respecto a toda explicación o afirmaciónEso no implica convertir en sospechosa a toda persona que te dice algo. Sospechemos de lo que afirma. No sospechemos de ella.

Ayuda al pensamiento crítico el pensar escribiendo. Pensar en el aire, o pensar mientras se va hablando, es inseguro. Lo importante hay que pensarlo con papel y lápiz en la mano. Algunas personas sienten que es muy útil no sólo escribir, sino también hacer esquemas.No sea impulsivo. Dese tiempo para consultar con la almohada: las cosas se van moliendo en los molinos de la mente … a veces despacio. Según pasa el tiempo vamos ganando claridad sobre las cosas.

Descubra lo que lo inclina a estar de acuerdo. Somos susceptibles al “apantallamiento” de la autoridad jerárquica, o de la autoridad académica, la apariencia personal, el poder económico o político . Cuando lo descubrimos, podemos desmontar más fácilmentelas manipulaciones que intentan hacernos.

En las empresas -y en las familias- el recurso más valioso es el pensamiento. Cada vez más nuestra supervivencia depende más de la inteligencia que del músculo.

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